El hallazgo de restos que podrían pertenecer a una especie de primate que, hasta el momento, solo ha sido registrada en Haití y el posible descubrimiento de una nueva especie de perezoso en una cueva sumergida de la región este, fueron algunos de los acontecimientos más importantes del Museo de Historia Natural durante el 2022.

Juan Almonte, del área de Paleontología del Museo, informó que el año pasado fue encontrado en Pedernales parte de una mandíbula con dos molares que se presume perteneció al primate Insulacebus Toussaintiana, una especie que solo ha sido reportada hace más de 10 años en la península Tiburón, al suroeste de Haití.

Sin embargo, Almonte manifestó que deben realizarse estudios para determinar si ciertamente los fósiles encontrados pertenecen al vetusto primate. “Iremos al Museo de Florida, donde está el holotipo (ejemplar físico único de un organismo) para compararlo; este fue uno de los hallazgos más importantes del año”, indicó el paleontólogo durante un recorrido hecho por Diario Libre a la institución.

Todas las especies de La Hispaniola en una sola provincia

Almonte, quien tiene 20 años trabajando en la exploración de Pedernales, dijo a Diario Libre que en la provincia existe una representación de todas las especies de la isla La Hispaniola. “Hemos encontrado todas las especies de roedores, menos una: la Quemisia Gravis, que era la especie de roedor más grande que había aquí en La Hispaniola”, señaló el paleontólogo.

Al ser preguntado sobre el motivo por el cual Pedernales tiene esta característica, Almonte manifestó que el botánico y colonizador español Fernando de Oviedo escribió hace 500 años que la actual provincia era una zona exhuberante de bosque.

“Aunque ahora es una zona seca, posiblemente ese espacio era muy boscoso, porque allí hemos encontrado primates”, sostuvo, recordando que, además de la mandíbula hallada, hace unos años fue descubierto un fémur que se pensaba pertenecía al Insulacebus Toussaintiana.

Almonte manifestó que el Museo de Historia Natural ha realizado investigaciones en Oviedo, Manuel Goya, Juan Goya y Los Tres Charcos. El paleontólogo resaltó otros hallazgos importantes como el de los restos de aves como águilas gigantes, grandes depredadoras de La Hispaniola, una hipótesis sostenida en el tamaño de las garras encontradas. “No se habían descrito por la falta de material, pero ya fue colectado”, indicó.

Los investigadores del museo han hallado, además, un género que hasta el momento ha sido descrito como caracará, un ave predadora que se ha reportado en Puerto Rico y Cuba, al igual que con los restos del primate, el material encontrado se lleva al museo para su separación e identificación.

El peso de la investigación y la conservación

El gran pilar que sostiene el Museo de Historia Natural radica en su departamento de Investigación y Conservación, explicó a Diario Libre Carlos Suriel, encargado de la referida área.

“Nosotros aquí hacemos dos cosas fundamentalmente: mantener y ampliar la colecciones científicas de referencia y las investigaciones actuales, tanto de poblaciones vivientes como fósiles”, sostuvo.

Descubrimientos en cuevas sumergidas

A mediados del año pasado, el museo informó, a través de su revista científica Novitates Caribaea, sobre el análisis anatómico de nuevos cráneos de un perezoso fósil del género Neocnus, encontrados en cuevas sumergidas de la provincia La Altagracia. El estudio de estos cráneos revela que se está ante el descubrimiento de una nueva especie, y posiblemente de un nuevo género de estos perezosos.

Almonte informó que a los fines de continuar con las investigaciones en las cuevas sumergidas del país, el Museo de Historia Natural firmó un convenio con la Sociedad Espeleológica Dominicana, dedicada a la exploración de estas cavernas, las cuales, en algún momento de la historia geológica de la isla, eran empleadas por los animales como refugio ante fenómenos meteorológicos como huracanes.

El paleontólogo añadió que los fósiles encontrados en estas cuevas se mantuvieron intactos debido a un proceso de desglaciación registrado al final del Pleistoceno que inundó las cuevas.

“Este acontecimiento permitió que las especies que se encontraban allí no pasaran por la meteorización que suele ocurrir en las cuevas secas”, señaló Almonte mientras sostenía una pelvis de un perezoso del género Acratocnus, ya extinto. Las características de estas cavernas han facilitado el hallazgo de piezas importantes para los investigadores dominicanos, de acuerdo al indicado por Juan Almonte, mientras mostraba una cabeza completa de mono localizada en julio de 2018 en Cueva Macho, Bávaro.

Un curioso descubrimiento hecho por el Museo de Historia Natural en cuevas sumergidas es los restos fósiles de una especie que, posiblemente, esté asociada a los cocodrilos Rhombifer, los cuales se encuentran con vida en Cuba, pero extintos en la República Dominicana.

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