Tras concluir un año de sobresaltos en materia epidemiológica, dificultades de acceso a atenciones médicas y reclamos de parte de gremios de la salud, el país empieza el año 2023 con temas pendientes.

La atención primaria que permita ir dando el salto de un sistema curativo a otro que privilegie la prevención; atención especial a la salud mental y  superar las dificultades que limitan el acceso a mejores coberturas de salud y de medicamentos, son algunos de ellos.

Además, de mejorar condiciones sociales que disminuyan el riesgo e incidencia de enfermedades virales de alta incidencia en el país entre ellas el dengue y las de índoles respiratorios, como el Covid-19 y la influenza, y frenar el alto auge de factores de riesgos que conllevan a enfermedades no transmisibles o crónicas, como hipertensión, diabetes, cáncer, cardiovasculares, entre otras.

Aunque el Covid-19 transcurrió con bajas y picos y con reporte de muy baja letalidad, su circulación debido al  surgimiento de nuevas subvariantes, sigue siendo un reto para el sistema de vigilancia epidemiológica, de prevención, control y atención del país.

A tres años de su surgimiento, aún mantiene su condición de pandemia de parte de la Organización Panamericana de la Salud (CMD), aunque especialistas en el tema ven la posibilidad de que durante este año 2023 sea el momento en que pase a declararse endemia, convencidos de que el virus del Covid-19 se mantendrá circulando en el mundo.

La amenaza del cólera

El año inicia con la amenaza de una posible expansión del cólera, enfermedad diarreica que afecta seriamente a Haití y que ya el país ha identificado casos importados y locales, con un primer brote en el empobrecido sector de La Zurza. Esto obliga a mantener una activa vigilancia y control no solamente en las comunidades fronterizas, sino a nivel nacional.

Otras enfermedades respiratorias, como la influenza y el sincitial, que junto al Covid-19 generaron la denominada tridemia, también entran en la lista de los retos pendientes, ya que generaron presión sobre los servicios de consultas y emergencias y se espera que cada año sigan en incremento.

Las enfermedades de notificación obligatoria, entre estas el dengue, malaria, leptospirosis y diarreicas como el cólera, también requieren una activa vigilancia ante la amenaza constante del surgimiento de brotes y aumento de casos, así como  las que se previenen por vacunas, como sarampión y polio, sobre todo por el resurgir de algunas de ellas en países de la región.

Educación en salud

Establecer programas robustos de educación en salud, que permita lograr una mayor conciencia y adopción de una cultura de cambios en el estilo de vida,  también forman parte de los temas pendientes.

Esto permitiría reducir los altos indicadores de sobrepeso y obesidad, hipertensión, diabetes, entre otras condiciones que conllevan al desarrollo de complicaciones médicas, como las enfermedades cardio y cerebrovasculares y por ende reduciría la alta presión de demanda de atención de los establecimientos de salud.

Esto sobre todo tomando en cuenta que estudios internacionales indican que el 72% de las muertes en el país son por enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, cánceres, afecciones respiratorias crónicas y diabetes.

El estudio Estado Nutricional de los estudiantes beneficiarios del Programa de Alimentación escolar de República Dominicana, 2021-2022, reveló que el 31.1% de los estudiantes tiene sobrepeso-obesidad, siendo la región norte del país la más propensa y que el 45.29% de la dieta de los estudiantes es poco saludable y solo 6.9% de los estudiantes realiza la actividad física recomendada por la OMS.

Mientras u estudio presentado en el 2021, por el Ministerio de Salud Pública (MSP) identificado como “Primera Jornada de Hipertensión Arterial: Prevención de Diabetes y Obesidad”, arrojó que la prevalencia v de hipertensión arterial a nivel nacional es de 32.3 %; de diabetes de 12% y  de obesidad de un 33.6 % y de sobrepeso un 36.5%, lo que sumado da una prevalencia de sobrepeso y obesidad de 70.1%.

Asimismo, arrojó que 40.6 % no sabía que sufría de la presión arterial, 46.9% no usaban ningún tratamiento Con respecto a diabetes 33.5% no sabia que tenía diabetes, 39.5% no usaba medicamentos para la enfermedad.

Salud mental

La incidencia de condiciones vinculadas al deterioro de la salud mental de la población y las deficiencias en el acceso a diagnóstico, tratamiento y seguimiento, es un tema pendiente que requiere especial atención e inversión para este año.

A los altos costos de la consulta médica y los medicamentos, se suma que la mayoría de los especialistas no reciben seguro médico, por lo que el paciente debe costear esa atención; permanece la deshumanización  y estigma, y  hay una aguda escasez de camas y especialistas no solo en la red pública sino en el sector privado.

Estudiosos del tema como el psiquiatra Ángel Almánzar, al hacer comparaciones con estándares internacionales que priman en la actualidad, indica que República Dominicana cae en la categoría de los países con grave escasez de camas psiquiátricas.

Hasta febrero pasado, la red pública disponía de 93 camas psiquiátricas,  lo que coloca al país en una tasa de 0.9 camas por cada 100 mil habitantes, y las estimaciones internacionales indican que esa tasa, en países de ingresos bajos, es de 1.9 camas por cien mil habitantes.

Mientras los de ingresos medianos bajos, donde entra República Dominicana,  la tasa que deberían tener es de 6.3 camas por 100 mil habitantes, lo cual tampoco es suficiente para cubrir la demanda.

Dijo que al República Dominicana no llegar ni siquiera a una cama por 100 mil habitantes, ese es un indicador que debía mover a la acción.

El acceso a sangre

Buscar solución a las dificultades de acceso a sangre y sus hemoderivados que enfrenta el país, pese a la apertura del Hemocentro Nacional,  requiere seguir siendo priorizado este año, para ir reduciendo el drama que viven los pacientes al momento de requerirlos.

Lograr crear una cultura permanente de donación voluntaria de sangre sigue siendo una tarea sin alcanzar en el país y el déficit se estima que continúa alcanzando las 300 mil unidades al año.

El año pasado, fueron constantes las preocupaciones de parte de la población expresada frecuentemente a través de las redes sociales y medios de comunicación al momento de necesitar transfusión para atender emergencias o someterse a procedimientos electivos.

Conflicto médico

Buscar consenso que ponga fin al conflicto que envuelve al Colegio Médico Dominicano (CMD) con las Administradoras de Riesgos de Salud ARS), es uno de los puntos urgentes, para evitar que este año la población afiliada al Sistema Dominicano de Seguridad Social siga enfrentando dificultades al momento de requerir servicios de salud.

Durante los últimos meses del 2022 el gremio desarrolló un plan de lucha en demanda de cambios en el SDSS que le llevó ha llamado a desafiliación, paro de labores, marcha y retiro de servicios a varias ARS y ha advertido que esas acciones continuarán desde la primera semana de este 2023.

El conflicto se ha extendido pese a que el CNSS creó una Comisión Especial para buscar solución al conflicto que envuelve a los médicos y las ARS.

Cobro de anticipos

Las denuncias y quejas de pacientes por el cobro de depósito o anticipos en los establecimientos de salud privados al momento de ingresar un paciente, está dentro de los temas por resolver.

Las quejas y denuncias de pacientes cobraron fuerza el año pasado y motivaron diferentes reuniones convocadas por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisallo), que, aunque llevaron a reducir las denuncias públicas, no ofrecieron una solución definitiva al problema.

Hospitales cerrados

Concluir hospitales y servicios que se encuentran en proceso de reconstrucción o remodelación, así como poner en funcionamiento a toda capacidad centros como el Padre Billini y la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar son demandas pendientes para este año.

Aunque fueron entregados el hospital Padre Billini y la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, los mismos solo han iniciado servicios mínimos, sobre todo de consultas.

Los gremios del sector salud también han estado demandando el nombramiento de médicos y enfermeras para reducir el déficit de personal con que operan hospitales, sobre todo los del interior del país, generando un impacto negativo en la calidad de la atención.

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