Si en algo coincidieron los legisladores, más allá del consenso logrado para aprobar la Ley de Extinción de Dominio, fue destacar lo hecho por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, para aprobar a unanimidad la pieza legislativa.

Pacheco recibió del Senado una pieza criticada y cuestionada por los partidos de oposición, juristas, y otros sectores de la sociedad civil, y al cabo de una semana logró el consenso requerido para revertir la situación.

Durante un encuentro exclusivo con periodistas de este medio, Alfredo Pacheco conversó sobre cómo fue el proceso interno para lograr el apoyo de todas las partes, haciendo consultados a todos los sectores, inclusive al presidente de la República, Luis Abinader.

La primera pieza
“Lo que hizo el Senado fue la base fundamental para que luego pudiéramos hacer las modificaciones, porque si el Senado no da ese primer paso, que era sacar la primera versión de la ley, no podíamos dar el segundo paso, que fue corregir parte de lo que la gente tenía como observaciones”, aclaró Pacheco en primera instancia.

Pacheco destacó lo hecho por el Senado y previo a ello lo realizado por la comisión bicameral, donde se gestó el primer proyecto, que a su vez tenía diferentes versiones depositadas, de las cuales se fueron “cortando y pegando” hasta lograr fusionarlos en una sola pieza y aprobar el informe de la comisión.

Fue en el seno de esta comisión bicameral donde los senadores y diputados lograron sacar una primera pieza que, 15 días antes de ser conocida por el Senado, generó una primera discusión.

Según explica Pacheco, durante los estudios de la comisión se hicieron talleres, seminarios y conversatorios para empoderarse sobre el proyecto de ley y fue justamente en el último “gran taller” que comenzó la discusión sobre si la ley debía aprobarse como orgánica u ordinaria.

Esa discusión, así como otros aspectos, fueron señalados por los senadores de partidos de oposición durante el conocimiento del entonces proyecto de ley, llegando a votar en contra, pero la bancada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, se alinearon para aprobar el informe y el proyecto.

“Indefectible la modificación”
Apenas el Senado sancionó el proyecto de ley, pasó a la Cámara de Diputados y de inmediato se pusieron a trabajar.

“La Ley llegó aquí el jueves e inmediatamente convoqué al diputado Elías Báez y algunos miembros de la comisión y pasamos aquí en la Cámara de Diputados, jueves, viernes, sábado y domingo trabajando”, reveló Pacheco, al tiempo que dijo que durante ese proceso consultaron diversos actores para ir “empoderándose” de lo que había aprobado el Senado.

En estos días de estudio, Pacheco comentó que se percataron que desde el Senado habían cometido “errores involuntarios”, esencialmente de redacción, y de inmediato se pusieron en comunicación con los senadores para decirles que era “indefectible la modificación”.

“Les dijimos que vamos a modificar y como vamos a modificar vamos a hacerlo con todos los textos, con las cosas que ha pedido la sociedad, los juristas y otros legisladores”, puntualizó”.

En una especie de “comisión interna” Pacheco y otros legisladores de la Cámara Baja consultaron a decenas de personas para así reunir todas las observaciones y posteriormente estudiarlas e incluirlas.

“Comenzamos a llamar juristas, muchos juristas, constitucionalistas, abogados de primera línea, instituciones importantes de la sociedad civil… todos nos fueron dando opiniones, que nosotros conjunto con algunos miembros de la comisión fuimos incorporando. También hablamos con actores de la sociedad, sectores empresariales y con el señor presidente, en su condición del Poder Ejecutivo”, reveló Pacheco.

Cuando ya concluyeron con las la fusión del proyecto del Senado y las modificaciones, fue el mismo presidente del Cámara de Diputados quien llamó al senador Antonio Taveras, luego a Pedro Catrain y así fue contactando a los distintos legisladores de la Cámara Alta para tener su opinión y asegurar el consenso en ambos órganos legislativos.

La “retrospectividad”
Aunque en gran medida ya estaban consensuadas las modificaciones, la cereza del pastel que terminó de consolidar el consenso fue lo relacionado con el artículo que establecía la “retrospectividad” o “retroactividad”.

Durante una sesión del pleno, poco antes de conocer en primera lectura el entonces proyecto de ley de Extinción de Dominio, Pacheco llamó públicamente al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y a la Fuerza del Pueblo, para entregarles una propuesta a su dirección del partido.

“Se la entregué al PLD y a la Fuerza del Pueblo y a todos los partidos políticos. Entonces ellos trajeron otras modificaciones, aceptaron la propuesta y yo les dije que si llegábamos a un consenso, entonces le quitábamos la retrospectividad y ahí todo el mundo entró”, concluyó Pacheco.

El trámite tras concluir el consenso no tuvo trabas, ya que tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado, la Ley de Extinción de Dominio fue aprobada a unanimidad.

Los voceros de los principales partidos de oposición fueron consultados por este medio sobre el proceso de negociación y consenso, y en todo momento destacaron el rol y la buena voluntad del presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, de alcanzar un acuerdo.

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