El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) emitió la “Resolución 003- 2022 sobre el Transporte Escolar”, donde establece normativas técnicas a cumplir por los chóferes que ofrecen este servicio, además inició operativos para recoger los vehículos sin las condiciones exteriores e interiores para circular por las vías públicas.

No obstante, su hermano asegura que el joven regresó ese mismo día a su hogar en el residencial José Contreras, pues encontró la llamativa camisa de color verde en el cesto de la ropa sucia que usaba cuando se produjo su desaparición.

“Parece que él llegó y se cambió. Incluso ese día a él le estaban dando un ascenso en el trabajo, pues le iba muy bien en sus labores y también económicamente”, citó Carlos.

Con trago amargo, embargados en la angustia y desesperación, pero sin borrarlo ni un minuto de sus pensamientos, los familiares mantienen la fe y esperanza de encontrarlo.

“Yo tengo mucha fe en que él va a aparecer, pero ahora el golpe duro me lo doy todos los días. Yo me levanto pensando que todo sigue bien, pero cuando me doy cuenta digo: ¡Dios mío! Mi hermano sigue perdido. Yo intento no quebrarme, no desanimarme y mantenerme calmado porque yo soy el único familiar que ahora mismo puede darle la cara a los medios de comunicación… Mi mamá cuando estábamos en la vigilia se puso a llorar desde que comenzó hablar de Jesús”, dijo con un tono de voz afligido.

Al día siguiente (7 de octubre) su hermano dijo a Listín Diario que no se había percatado de la desaparición.

“Yo me di cuenta porque en la mañana mi madrina me llamó, y cuando tomé la llamada me preguntó: ¿Jesusito está en la casa? Y yo le dije no, supongo que él está en el trabajo. Y ella me dice no, del trabajo me llamaron que él no asistió y le respondí: ¿Cómo así? (sorprendido Entonces ella me dice yo quiero saber si tú lo viste esta mañana o ayer”, expresó Carlos.

Afirmó que al retornar a su morada, llamó y tocó las puertas de la habitación de Jesús, sin embargo, al no tener respuestas decidió abrirlas por su cuenta y percatarse de que tampoco había rastros de él en su lugar de descanso.

Al pasar las horas, explicó que mientras cenaba, los amigos de Cuevas se presentaron a su vivienda preguntando también por su paradero debido a que el hoy desaparecido no contestaba los mensajes.

“Espero unos minutos y me pongo a cenar, cuando escucho el timbre de la casa que se me hizo muy extraño porque no es común que lo presionen, eran los amigos de él preguntándome: ¿Jesús está aquí? Y yo le digo que no ¿por qué? Ellos me miran y me dicen esto es serio, tu hermano no nos responde desde ayer, ¿tú estás seguro que él vino aquí? Y yo le dije bueno yo no sé por qué él no fue a trabajar”.

Para Carlos, lo más chocante es no saber su destino, pues según destacó el desaparecido siempre ha tenido una buena comunicación con sus familiares y si salía a un lugar desconocido también lo informaba, tanto así que le enviaba hasta la ubicación y detalles de sus viajes con la aplicación de Uber.

“Él es una persona muy cuidadosa, eso es lo que nosotros no entendemos, cómo se perdió. Por ejemplo: ya cuando él entra al residencial a las 7:00 de la noche el no sale de aquí a pie, tienen que venir a buscarlo o él pide un Uber, él no sale en carritos públicos después de horas de la noche para evitar un asalto e inmediatamente me mandaba el viaje, me quedaba siguiéndolo hasta ver que él llegará”, opinó.

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