Una delegación del Gobierno estadounidense se encuentra en Puerto Príncipe para abordar la petición de ayuda internacional hecha por el Gobierno haitiano para dar respuesta a la creciente epidemia de cólera y a las acciones de las bandas criminales que están impidiendo ese apoyo.

La delegación interinstitucional, encabezada por el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, permanecerá en Haití 48 horas durante las cuales está previsto que se reúna con el primer ministro, Ariel Henry, el Grupo Montana, líderes del sector privado y grupos más amplios de la sociedad civil.

“La delegación evaluará la forma en que el Gobierno de Estados Unidos puede seguir prestando diversas formas de asistencia y promover la rendición de cuentas por los actos delictivos” por parte de grupos armados, reza un comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe.

Asimismo, “la delegación instará a los actores políticos a dejar de lado sus diferencias y a trazar una visión haitiana para mejorar la seguridad y volver al orden democrático”, agrega.

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Brian A. Nichols y el primer ministro de Haití, Ariel Henry. (FUENTE EXTERNA)

 

Además de la presencia de esta delegación, la Guardia Costera de Estados Unidos ha desplazado uno de sus buques principales para patrullar las aguas costeras de Puerto Príncipe, “a petición del Gobierno haitiano y en estrecha coordinación con el Departamento de Estado”, concluye el comunicado.

La visita se produce después de que el pasado 7 de octubre el primer ministro haitiano solicitara en una carta dirigida al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, asistencia militar para hacer frente a la grave crisis que vive el país, donde grupos armados se han hecho fuertes en zonas de Puerto Príncipe y han bloqueado la principal terminal petrolera, situación agravada ahora por el cólera.

“El apoyo que solicitamos debe ayudarnos a recuperar el control de la situación, a restablecer la autoridad del Estado, a garantizar el respeto del Estado de derecho y a prever en un futuro próximo la vuelta al funcionamiento normal de las instituciones democráticas”, señalaba la misiva de Henry.

«“La delegación evaluará la forma en que el Gobierno de Estados Unidos puede seguir prestando diversas formas de asistencia y promover la rendición de cuentas por los actos delictivos”»Comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe

Restringen visados

Al mismo tiempo en que la delegación estadounidense visita Haití, el gobierno de Estados Unidos impuso este miércoles restricciones de visados a responsables y exresponsables haitianos implicados en la violencia callejera por parte de bandas criminales y otras organizaciones.

Funcionarios de alto rango del Gobierno estadounidense indicaron en una llamada con periodistas que la medida afecta también a familiares directos de esos responsables haitianos, aunque no quisieron ofrecer ni nombres ni el número de afectados.

En este momento, el Departamento de Estado “está identificando un grupo inicial de individuos y sus familiares que pueden estar sujetos a restricciones de visados”, dijo uno de los funcionarios.

Con este paso, Washington pretende “enviar un mensaje claro a aquellos que ofrezcan apoyo a las bandas callejeras haitianas y a otras organizaciones criminales a través de apoyo financiero y otras formas de respaldo, lo que incluye facilitar armas y narcóticos, que no son bienvenidos en EE.UU.”, apuntó una de las fuentes.

Los funcionarios advirtieron, además, de que esta es solo la primera medida, ya que el Gobierno estadounidense trabaja para imponer sanciones próximamente.

En paralelo, EE.UU. quiere “aumentar el despliegue” en los próximos días de asistencia de seguridad adicional y de ayuda humanitaria a Haití, lo que incluirá equipos frente al cólera, agua y suero.

Preguntado sobre un hipotético envío de soldados de EE.UU., uno de los funcionarios indicó que es “prematuro” hablar de una presencia de seguridad estadounidense.

“Nos hemos centrado en el último año en aumentar las capacidades de la policía nacional haitiana, porque a final lo que se quiere son fuerzas haitianas capaces de manejar la situación de seguridad”, consideró uno de los funcionarios.

Caricom, un mediador

Mientras que la Comunidad del Caribe (Caricom) se ofreció ayer a facilitar el diálogo entre las distintas partes haitianas, después de que el primer ministro de Haití, Ariel Henry, solicitara ayuda para aliviar las crisis humanitaria, de seguridad, política y económica en el país.

“Los jefes de Gobierno (de Caricom) hacen un llamado a todas las partes interesadas en Haití para que se unan con urgencia en este momento crítico de la historia del país para poner fin al estancamiento político”, subrayó la organización regional en un comunicado.

En esta línea, los dirigentes de Caricom, organización de la que Haití es miembro, mostraron su voluntad de “facilitar un diálogo significativo y la creación de consenso”.

La organización está integrada por Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, y Trinidad y Tobago.

“La asistencia propuesta incluye el desarrollo institucional, la implementación de elecciones libres y justas cuando se cumplan las condiciones necesarias y el establecimiento de un marco para el desarrollo social y económico a largo plazo”, agregó la nota.

Sin embargo, Caricom reconoció que estas iniciativas no podrán realizarse de manera efectiva hasta que se aborde la situación de seguridad en el país.

El secretario general de la ONU, António Guterres, propuso el pasado domingo el envío a Haití de una “fuerza de acción rápida” compuesta por militares de uno o varios países para ayudar al Gobierno a recuperar el control de Puerto Príncipe de las bandas armadas que actualmente dominan partes de la capital. La operación no se desarrollaría bajo el paraguas de la ONU, sino que estaría liderada por un Estado miembro.

La decisión del Gobierno haitiano de pedir a la comunidad internacional el envío de tropas no goza, sin embargo, de unanimidad en el país, hasta el punto de que Senado ha demandado que se anule la solicitud sobre ese despliegue.

Rapidez “será crucial”

En tanto que el ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, Roberto Álvarez, aseguró que “será crucial” para la evolución de los eventos en Haití la rapidez con que los países interesados respondan a la solicitud sobre el despliegue inmediato de fuerzas extranjeras para entender la crisis humanitaria en el país más pobre de América.

“Por nuestra parte, el Gobierno dominicano continuará haciendo todo lo que esté a su alcance para responder a la gravísima situación haitiana”, afirmó durante el almuerzo organizado ayer por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr, por sus siglas inglés).

“La solicitud pide fuerzas armadas bilaterales ofrecidas de manera voluntaria. Los haitianos y los países que estén dispuestos a apoyarles aún tienen que determinar el marco legal internacional y aspectos operacionales nodales para el despliegue de estas fuerzas”, resaltó.

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