El detenido por el asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe habría confesado que su ataque está relacionado con la estrecha relación de la víctima con un grupo religioso anticomunista denominado Iglesia de la Unificación, que llevó a la ruina a la madre del pistolero.

El presunto asesino, Tetsuya Yamagami, un exmilitar de 41 años, habría atacado a Abe porque su madre había entregado importantes sumas de dinero a esta organización hasta el punto de arruinarse, según recoge el periódico ‘Gendai Business’.

«Iba a (matar) a un miembro del grupo religioso, pero pensé que sería muy difícil, así que fui a por el ex primer ministro Abe», ha afirmado Yamagami. «Mi madre era creyente de la Iglesia de la Unificación y Shinzo Abe era afín a esa Iglesia», dijo, según recoge la prensa nipona.

La Iglesia de la Unificación tiene su origen en Corea del Sur, donde su discurso anticomunista creció en un contexto de Guerra Fría. En Japón es conocida sobre todo por sus bodas multitudinarias y por predecir el futuro a sus miembros.

Iglesia apoyada por Donald Trump

La Iglesia de la Unificación además cuenta con organizaciones políticas en todo el mundo, como la Coalición Internacional para la Libertad Religiosa, con presencia en Estados Unidos y apoyada por el expresidente Donald Trump.

La organización religiosa se instaló en Japón en la década de 1968 y desde entonces está considerada como cercana al Partido Liberal Demócrata (PLD) de Abe, con apoyo explícito a determinados candidatos del partido.

La sede de la Iglesia de la Unificación en la ciudad de Nara se encuentra en la estación de trenes en la que fue atacado Abe.

Rivalidad entre iglesias

Otros medios especulan como causa del ataque con la rivalidad entre la Iglesia de la Unificación y la Iglesia del Santuario, una escisión de esta que también cuenta con presencia en Japón.

También ha trascendido este sábado que Yamagami tenía otras dos pistolas caseras en su domicilio y que había fabricado varias cargas explosivas.

El arma utilizada consta de dos tubos de acero unidas con cinta adhesiva resistente y según la investigación la tenía terminada la pasada primavera.

Policía admite fallos de seguridad

La policía japonesa admitió este sábado que hubo fallos en el dispositivo de seguridad desplegado en el acto electoral de la víspera donde fue asesinado el ex primer ministro nipón Shinzo Abe.

«Teniendo en cuenta un resultado tan grave, entendemos que hubo problemas en la seguridad», dijo en rueda de prensa Tomoaki Onizuka, el jefe de la policía de la prefectura de Nara, donde tuvo lugar el atentado contra el político japonés mientras ofrecía un mitin en plena calle.

«Identificaremos de forma inmediata el problema y tomaremos las medidas apropiadas», dijo el responsable policial sobre el dispositivo de seguridad de Abe, que ha sido criticado por insuficiente y por permitir que el agresor se aproximara al político y sacara un arma para dispararle en dos ocasiones por la espalda.

Señaló que el problema pudo haber estado en «el posicionamiento, plan o respuesta de emergencia, o en las capacidades individuales de un agente», factores que serán analizados junto a otros.

El jefe de la policía regional también afirmó que no contaban con «ningún indicio» que apuntara al posible ataque en el lugar de los hechos, frente a una estación de trenes de Nara.

Explicó asimismo que el despliegue específico para el mitin de Abe fue aprobado por la policía local el día anterior del evento, que fue cuando se confirmó la asistencia del político, y puntualizó que se hizo en base a los protocolos de seguridad nacionales.

Abe fue tiroteado mientras ofrecía un discurso ante decenas de ciudadanos que le rodeaban sin ninguna barrera física ni gran despliegue de seguridad aparente pese a tratarse de uno de los políticos más conocidos del país.

El dispositivo de seguridad en estos casos es mínimo a simple vista y en comparación con otros países, debido a que Japón cuenta con uno de los índices de criminalidad más bajos del mundo desarrollado.

Los protocolos de las autoridades niponas para estos casos incluyen el despliegue de agentes de la policía local y a efectivos del contingente especial de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Policía Metropolitana de Tokio.

Ninguno de los agentes presentes pudo detener a tiempo al agresor de Abe, quien se aproximó al político por detrás caminando a paso lento antes de sacar de una bolsa su arma de fabricación casera y abrir fuego en dos ocasiones contra él, tal y como puede verse en las imágenes que se viralizaron.

El sospechoso, un exmilitar identificado como Tetsuya Yamagami, fue inmovilizado tras disparar su arma por agentes del citado servicio especial y posteriormente detenido.

Onizuka subrayó la «urgente necesidad de clarificar todo el caso» a través de la investigación de las autoridades sobre un suceso que calificó de «extremadamente bárbaro e imperdonable».

«Eligió el arma más letal»

La Policía de Japón considera que el asesino que disparó al ex primer ministro Shinzo Abe eligió deliberadamente un arma que era altamente letal.Tetsuya Yamagami ha confesado que había «hecho varias armas» caseras, entre ellas había intentado fabricar una bomba con el objetivo de crear un arma de fuego «que fuera lo más letal posible», según fuentes policiales a las que ha tenido acceso el periódico ‘Kyodo News’.

Los agentes registraron la casa de Yamagami en la ciudad occidental de Nara y confiscaron armas similares a la aparentemente casera que se encontró en el lugar donde Abe fue disparado.

Según las informaciones preliminares, se cree que el arma que se usó en el tiroteo estaba hecha con dos tubos envueltos con cinta adhesiva.

(Con informaciones de EFE y Europa Press)

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