La publicación de la norma 04-2022 de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha creado mucha confusión porque hay quienes piensan que esto implica nuevas tasas y nuevos impuestos, pero no es así. Lo que pasará es que a partir de ahora los contribuyentes pagarán lo que les corresponde.

Ante todo, debemos aclarar que esto solo afectará a las personas que están acogidas al Régimen Simplificado de Tributación (RST), un sistema simplificado para quienes reportan sus ingresos y pagan sus impuestos cada año.

Según la DGII, en el RST hay registrados 20,500 contribuyentes divididos en 16,500 profesionales liberales y 4,000 personas jurídicas, de los cuales 7,500 son médicos y 4,400 de ellos tienen ingresos anuales promedio de 3.3 millones de pesos, que es a quienes afectaría la disposición. Así que si usted no forma parte de este grupo no se preocupe, al menos por ahora.

En términos llanos, el fundamento de esta norma es que existe un grupo de personas que, ya sea por desconocimiento o intencionalmente, no reporta sus ingresos y gastos durante el año de manera correcta y terminan pagando menos impuestos de los que les corresponde.

Esto puede suceder de dos maneras. Una es que cuando una persona tiene dos o más empleos y no selecciona a un agente único de retención, es decir una sola empresa para que le haga todas las retenciones. Cuando el descuento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) se le hace de forma separada el contribuyente le queda debiendo a la DGII.

El asesor tributario y facilitador de impuestos, Elvin Ramírez, puso como ejemplo que si una persona gana 50,000 pesos en una empresa y 50,000 en otra y le descuentan 2,000 en cada una solo está pagando 4,000 y pico en vez de pagar alrededor de 12,000 porque sus ingresos ascienden 100,000.

De ahora en adelante la DGII tomará en cuenta ese dinero que dejó de percibir porque los empleadores no lo retuvieron y se lo descontará al contribuyente cuando este haga su declaración.

Tanto Ramírez como otros expertos en la materia han explicado que no es que se han aplicado más impuestos sino que la DGII buscó una forma de cobrar algo que no estaba cobrando.

Por eso los más afectados con esta disposición son las personas que tienen más de un empleo porque han estado pagando un impuesto subvaluado y ahora les cobrará un dinero que no estaban pagando, lo cual, lógicamente, afectará su bolsillo.

Otra “distorsión” que se según la DGII se intenta corregir con esta norma es evitar que los contribuyentes se beneficien más de una vez de las exenciones que les corresponden, cuyo tope es RD$416,220.

Debido a las distorsiones existentes, hay quienes disfrutan de esta exención por diversas vías y aunque sus ingresos sean altos terminan pagando, en palabras de Ramírez, una “chilata” porque se libran de pagar dicho monto más de una vez.

El experto refirió que los contribuyentes que disfrutan de las exenciones a través de los salarios y por otras vías prácticamente están recibiendo un regalo de la DGII.

Esas personas ahora serán afectadas porque como se beneficiaban de más de una exención les quedaba más dinero.

“Eso se traduce en que si por una distorsión anterior tú gozabas prácticamente dos veces de la exención contributiva ahora nada más vas a gozar una sola vez, eso quiere decir que vas a pagar más impuestos” porque no les quedará dinero a favor, explicó Ramírez.

El experto dejó claro que si una persona tiene dos salarios en distintas empresas disfruta de las exenciones en cada una cuando debería pagar los impuestos en base a sus ingresos en conjunto.

Aspecto coercitivo

Ramírez explicó que la norma contiene un aspecto coercitivo para aquellos contribuyentes que están acogidos al RST bajo la modalidad de compras, a quienes la DGII les presentará una propuesta de declaración jurada y si estos no la aceptan los excluirá del sistema.

Si bien, de acuerdo a la norma, los contribuyentes tienen derecho a rechazar la propuesta, la DGII evaluará el motivo del rechazo y en un plazo no mayor a cinco días hábiles le indicará su decisión final.

Sin embargo, si cinco días después de recibir la respuesta el contribuyente no se presenta en la Oficina Virtual o mediante cualquier otra vía o medio de notificación utilizado por la Administración Tributaria, la DGII procederá a continuar el proceso de exclusión de oficio, dice la norma.

“Eso significa que cuando la DGII te diga esta es tu declaración, tú la aceptas o la aceptas porque sino te vas al régimen ordinario y vas a tener que enfrentar otras consecuencias de carácter administrativo y económico también”, señaló el experto.

Ramírez explicó que el régimen ordinario de tributación es más complejo porque requiere tener la contabilidad organizada, obliga a realizar reportes y declaraciones que no son necesarias en el régimen simplificado, y otros aspectos que conllevan gastos impositivos y administrativos.

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